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“De B-Value hemos pasado de una buena idea, a un proyecto, que ahora, después de más de 10 meses, está ya sobre el papel, con números y no solo con sueños”, Álex Pigem de Fundación Agustín Serrate, entidad finalista de B-Value

Desde Fundación Banco Sabadell hemos premiado a 4 de las 10 entidades finalistas de B-Value, el programa de innovación social que impulsamos junto con Ship2b. Hemos hablado con ellas para saber más detalles de lo que les ha supuesto su paso por el programa…

‘La música cura’, Música en Vena (Ignacio García Castelló, co-fundador, comunicación y marketing)

¿Qué ha supuesto vuestro paso por B-Value? B Value nos ha enseñado a trabajar en un modelo de medición de impacto, a poner foco en los proyectos que nos puedan generar autosostenibilidad y a focalizar las funciones del equipo para el crecimiento de la organización.

¿Qué destacaríais de B-Value? La calidad, profesionalidad y exigencia con la que se trabaja en el programa. Darnos la oportunidad a entidades del tercer sector de trabajar con las mejores herramientas y profesionales para aumentar nuestro impacto y desarrollar nuestro proyecto, es algo único y muy innovador. Sobre todo la rapidez con la que hemos aprendido y aplicado todo lo que se nos ha ofrecido. Es muy impactante. Nos ha aportado una visión totalmente nueva de nuestra entidad.

¿Cómo valoráis que entidades como Fundación Banco Sabadell impulsen en este tipo de programas? Es un plus muy grande para la marca Banco Sabadell. Para entidades del tercer sector como nosotros, trabajar de la mano de profesionales del BS y poder contar con su apoyo acelera muy notablemente el desarrollo de nuestros proyectos.

Fundación A LA PAR (Jaime Peidró, director de Relaciones Institucionales de la Fundación A LA PAR)

¿Qué ha supuesto vuestro paso por B-Value? Ha sido una experiencia muy enriquecedora en todos los sentidos, profesional y humana. Para nosotros ha significado casi el realizar un Master de Primer Nivel, que no éramos conscientes del alcance de conocimiento antes de entrar y hemos aprendido muchísimo en el proceso. También hemos realizado un networking muy interesante que nos ha permitido valorar nuevos negocios y oportunidades tangibles para la Fundación. Finalmente hemos revisado nuestro proyecto para hacerlo viable, rentable y sostenible gracias al trabajo y apoyo durante todos estos meses.

¿Qué destacaríais de B-Value? La profesionalidad del equipo de B-Value a lo largo de todo el Programa. La coordinación para hacer los webinars, los encuentros con los distintos Mentores acorde al proyecto de cada uno y que fueran reuniones que crearan valor. La flexibilidad en algunos momentos para apoyar los distintos proyectos. La metodología que también ayudara a dar sentido a las presentaciones. La práctica de los pitch para que tuvieran un mayor impacto y en definitiva el hacernos unos mejores profesionales de cara a presentar un proyecto real ante unos posibles inversores.

‘Som infància’, Fundació Nen Déu (Xènia Moliner, directora del proyecto ‘Som infància’)

¿Qué ha supuesto vuestro paso por B-Value? Ha supuesto un avance tremendo. Tal como dice el propio nombre, B-Value, nos ha servido para darnos valor, estimular autoestima de equipo y darnos rigurosidad en el desarrollo del proyecto.

¿Qué destacaríais de B-Value? Destacaría el enorme valor que tiene poner el foco en el desarrollo profesional de los proyectos sociales. Creer en nosotros y potenciarnos, acelerarnos, catapultarnos. Es un placer descubrir que lo hasta ahora era un muro se puede convertir en un peldaño.

¿Cómo valoráis que entidades como Fundación Banco Sabadell impulsen en este tipo de programas? Es un enfoque innovador, eficiente y que apuesta por la excelencia en cualquiera de los ámbitos de intervención; sea lo que sea que hagas en la vida, ¡hazlo bien!.

‘Gudwud’, Fundación Agustín Serrate (Álex Pigent, dirección estratégica de Gudwud)

¿Qué ha supuesto vuestro paso por B-Value? El paso por B-Value ha representado un proceso de reinvención para nuestra entidad. La dependencia absoluta que tenemos las entidades del tercer sector de la administración pública implica la necesidad de desarrollar proyectos de innovación. Reinventarse o morir. B-Value ha sido ese andamio en el que nos hemos apoyado, que nos ha acompañado, que nos ha empujado. Un poco ese trampolín para despegar y creérselo. De B-Value hemos pasado de una buena idea, a un proyecto, que ahora, después de más de 10 meses, está ya sobre el papel, con números y no solo con sueños.

¿Qué destacaríais de B-Value? Destacaría el valor humano de todos los mentores y consultores que nos han acompañado por el camino. Y sobretodo la posibilidad de poder establecer relaciones con otras entidades del sector alejadas del ámbito de actuación. Cuando nos preguntaron cómo definiríamos B-Value en una palabra dijimos: redes. Sin colaboración no hay evolución. Sin redes, no hay cambio.

¿Cómo valoráis que entidades como Fundación Banco Sabadell impulsen en este tipo de programas? Me parece imprescindible y necesario. La transformación social no pasa solo por las entidades del 3er sector. Pasa por todos. Por las empresas, por la administración y por nosotros. Creo que entre todos debemos buscar esos ‘puntos de encuentro’ que nos permitan avanzar. Para colaborar pienso que hay 2 puntos fundamentales: confianza, y capacidad para ceder. Si queremos avanzar en la frase mágica de ‘construir un mundo mejor’, individualmente no lo vamos a conseguir. Así que sí, el impulso de este tipo de programas es imprescindible. Tanto para las entidades sociales con tal de que puedan obtener un prisma más empresarial de su gestión. Como para las grandes empresas para que puedan obtener un prisma más social, más allá de la maximización de los beneficios a toda costa.