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“B-Value no es sólo un programa donde te hacen trabajar duro, sino un lugar donde soñar, donde darle la vuelta a todo y, cuantas más veces mejor, sólo así se es capaz de evolucionar”, Meritxell Martorell, fundadora de Yoga Sin Fronteras, entidad finalista de la cuarta edición de B-Value

Yoga Sin Fronteras, es una de las entidades finalistas y premiadas de la cuarta edición de B-Value, el programa de innovación para líderes del Tercer Sector que impulsamos junto con Ship2B. Hemos hablado con su fundadora, Meritxell Martorell, para saber más sobre lo que hacen en su día a día pero también para saber qué les ha aportado su paso por el programa.

¿Qué es Yoga Sin Fronteras? Somos una asociación sin ánimo de lucro. Democratizamos el yoga y la meditación y compartimos sus beneficios con colectivos vulnerables o en riesgo de exclusión social. Queremos que todas las personas, independientemente de su género, edad, clase social o capacidades puedan disfrutar del bienestar físico y mental. Gracias a nuestra red de profesores de yoga voluntarios nos desplazamos semanalmente para ofrecer clases adaptadas y gratuitas a distintas entidades sociales de Barcelona y reducir las dolencias físicas y mentales de los usuarios. Colaboramos en centros de Salud Mental, con niños en el Casal dels Infants,  personas refugiadas, con mujeres y personas con discapacidad intelectual.

¿Qué os ha aportado vuestro paso por B-Value? Antes de entrar en B-Value, no teníamos ninguna estrategia de crecimiento o financiación. Aún así, con sólo 7 meses de vida y prácticamente sin recursos económicos, logramos poner en marcha programas de voluntariado con 8 entidades sociales llegando a 100 beneficiarios a la semana. A día de hoy hemos duplicado estas cifras: Yoga sin Fronteras cuenta con una red de 15 voluntarios, llegando a más de 200 beneficiarios cada semana. Además, gracias al apoyo de B-Value, hemos definido nuestra estrategia de financiación e identificado nuestra propuesta de valor: ofrecer formaciones oficiales y gratuitas a nuestros usuarios para que ellos mismos se conviertan en profesores de yoga. Ya hemos formado a un total de 23 jóvenes en Sudáfrica y 2 en España. Potenciamos así la inclusión laboral y generamos un mayor impacto social.

¿Ha sido un punto de inflexión para vosotros, como entidad, el hecho de participar en B-Value? Totalmente, gracias a nuestra participación en el programa hemos sido capaces de creer en nosotros mismos y potenciar el modelo híbrido. Donde nosotros somos capaces de generar recursos propios para no depender siempre de ayudas o subvenciones. Hemos aprendido que depender de la filantropía no es lo mejor. Por tanto, nos hemos reinventado. Ofrecemos clases y talleres especializados de pago como Yoga para embarazadas o yoga para principiantes. Los beneficios de estos cursos sostienen y alimentan el proyecto social.

¿Qué habéis aprendido? Y.. ¿qué habéis desaprendido? Bffff. ¡Hemos aprendido tantas cosas que nos es imposible resumirlo en un párrafo! Han sido 8 meses de aprendizaje continuo, de webinars, de mentorías específicas con profesionales que se implican e intentan darte los mejores consejos para mejorar y ayudarte a cumplir los objetivos. Hemos aprendido que para que un proyecto salga adelante se necesita mucha disciplina, mucha estructura pero, sobre todo, ¡muchas ganas e imaginación! B-Value no es sólo un programa donde te hacen trabajar duro (que también) sino un lugar donde soñar, donde darle la vuelta a todo y, cuantas más veces mejor, sólo así se es capaz de evolucionar.

¿Qué creéis que B-Value le va aportar a Yoga Sin Fronteras? Yoga Sin Fronteras ha crecido gracias al B-Value, nos hemos profesionalizado y, lo más importante, hemos creído en nosotros mismos y en nuestro proyecto, algo que cuesta mucho cuando no tienes recursos propios y cuando, como en nuestro caso, eres todavía una entidad muy joven. Este programa confió desde el inicio en nuestra iniciativa, nos apoyó y nos dejó claro que para crecer se necesitan ganas, ideas y mucho trabajo. Nos aseguraron que íbamos a crecer y así ha sido. Yoga Sin Fronteras es a día de hoy una entidad sostenible, con cursos y talleres propios, con programas de voluntariado y con muchas otras ideas para seguir cumpliendo nuestra misión, que el bienestar físico y mental sea algo accesible para todas las personas.

¿Recomendaríais a otras entidades que participasen en B-Value? Y si es así, ¿qué les recomendaríais para aprovechar al máximo su paso por el programa? ¡Por supuesto! Gracias a este programa van a aprender muchísimo acerca del tercer sector. Van a profesionalizarse, van a tener nuevas ideas y van a darle una vuelta a su proyecto o entidad.  Van a ver que las sinergias y alianzas son algo importantísimo, van a darse cuenta de que todos los elementos cuentan, que hay que tener claro los objetivos, el impacto que hay detrás de cada acción y la propuesta de valor que te diferencia del resto. Es necesario innovar, es imprescindible ser sostenibles para evolucionar.  Nuestro consejo sería que aprovechen cada webinnar, cada mentoría y cada jornada de trabajo al máximo. Hay que reconocer que también hay días difíciles en los que te lo cuestionas todo y no ves nada claro. Hay momentos en los que se hace complicado conciliar tu trabajo y la asociación con el programa ya que requiere de esfuerzo y disciplina, pero de verdad que merece la pena y, aunque haya días en los que cuesta verlo, este programa es un abanico de posibilidades. ¡Gracias BValue por la oportunidad!