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«El cine choca como un tren en marcha en las vidas de los jóvenes, descubren sus potencialidades, crean, reflexionan, despiertan. Crecen a nivel personal y aprenden a formar parte de los diferentes departamentos de un equipo de rodaje», Pedro Sara y Violeta Pagán de la Escuela Dentro Cine

Hemos hablado con Pedro Sara y Violeta Pagán. Sara es Fotógrafo y director de cine. A lo largo de su carrera trabaja como director de fotografía y ayudante de dirección con directores como Isaki Lacuesta. Como autor desarrolla sus obras cinematográficas así como las relacionadas con la foto grafía y el video arte. Violeta Pagán es psicoterapéuta y cineasta. Ha dirigido dos largometrajes y ha colaborado en proyectos como la serie documental para TVE «Las Sinsombrero». Creadora junto al cineasta Pedro Sara de la metodología del «cine para curar heridas», basada en el mestizaje entre el cine y la psicoterapia.

¿Cómo surge Dentro Cine’? Surge de la experiencia de sentir y comprobar durante más de 15 años que el impulso creativo nos repara. Que el cine nos devuelve la dignidad y nos ayuda a reconstruir lo que se rompió para poder cambiar nuestro guion de vida. En nuestra trayectoria profesional y como resultado de un trabajo interdisciplinar, hemos utilizado el cine como herramienta psicoterapéutica, educativa y de cambio social con diferentes colectivos vulnerables: jóvenes tutelados en situación de protección a la infancia, menores con medidas judiciales, menores migrantes no acompañados, madres adolescentes, jóvenes víctimas de abusos y de la violencia machista, personas con discapacidad y enfermedad mental entre otros.

El antecedente más próximo a Dentro Cine es uNo Cine la primera escuela de cine creada en un centro de menores que este año cumple 5 años de trayectoria. En el centro de menores Casa Escuela Santiago Uno, en Salamanca. Algunas de las experiencias que han vivido nuestros alumnos son tan dolorosas que no son capaces de contarlas y en cualquier caso tampoco encuentran personas capaces de escucharlas. Cuando convierten esas experiencias en arte a través del cine, despiertan un interés en el espectador abriendo un canal de comunicación diferente. Pasan de objetos de la victimización o la criminalización a sujetos creadores. Entonces nace un dialogo posible y sanador desde un nuevo rol. La consecuencia es que dejan de sentirse solos y además sienten que han hecho algo con su dolor. Esta nueva posición aumenta su capacidad para superar las dificultades que les esperan.

La Escuela Dentro Cine nace como una forma de reinventar el cine. El cine no es, el cine está siendo, es un arte reciente y orgánico. Dentro Cine es la primera escuela municipal y gratuita de cine, una experiencia pionera en Madrid donde los jóvenes con menos oportunidades pueden hacer cine y curar sus heridas.Es una escuela no convencional, un territorio mestizo entre el cine y la psicoterapia.

¿Qué impacto tiene el programa que lleváis a cabo en los jóvenes de la Escuela? El cine choca como un tren en marcha en las vidas de los jóvenes, descubren sus potencialidades, crean, reflexionan, despiertan. Crecen a nivel personal y aprenden a formar parte de los diferentes departamentos de un equipo de rodaje. Se acercan a la práctica cinematográfica a través de sus experiencias personales. Muchos de los jóvenes de la escuela nunca habían contado su historia hasta que se les ha proporcionado un espacio seguro. Consideramos un espacio seguro aquel donde puedes expresarte con libertad, despojarte de máscaras y armaduras, compartir tu dolor, llorar, contar y escuchar en silencio a tus compañeros y compañeras, conocer y soñar. Procesos que se abren cuando el grupo está preparado, cuando las personas lo deciden y que cuentan siempre con el cuidado del acompañamiento terapéutico. La psicoterapia es esencial en nuestra metodología, permite profundizar en el autoconocimiento y el conocimiento del otro por caminos abiertos a curar, reparar, a conocer y ser conscientes para liberarnos de esas opresiones o traumas. El impacto que dejan estos procesos es visible en cada sesión de trabajo, hasta el punto de que los propios alumnos y alumnas llegan a apropiarse también de esta parte de la metodología y a reproducirla en sus trabajos personales.

Preguntarse por el impacto que tiene en estos jóvenes formar parte de estos procesos terapéuticos y artísticos es una maravillosa pregunta. Tiene dos posibles respuestas, una con indicadores cuantitativos y cualitativos medibles por los resultados que consiguen, por sus cambios personales, las películas que logran despertar el interés de medios de comunicación, festivales y crítica o la decisión de algunos de seguir estudiando cine. La otra respuesta es un misterio, que como tal solo puede ser abordado desde el territorio de lo indecible, y para eso está el arte, en nuestro caso el cine, la respuesta está en sus películas. La escuela deja huella en sus vidas, encuentran un grupo de apoyo. Por ejemplo, algunos los chicos/as ha empezado a especializarse, a estudiar interpretación o se han lanzado a montar una productora, otros sencillamente siguen luchando para conseguir un techo o permisos de residencia. La realidad supera la ficción en la escuela, estos jóvenes son verdaderos héroes a veces vienen a clase por la mañana después de haber dormido en la calle porque no tienen un hogar.

En Dentro cine cuidamos la forma y el fondo. Las Edades Sensibles a la Luz es el primer largometraje que rodamos en Dentro Cine. La película se estrenó en Sección Oficial a competición del Festival Internacional de Cine de Gijón. El 17 de marzo se exhibe durante el Festival de Cine de Málaga, en el teatro Echegaray. La premiere internacional está prevista durante la 50 edición del Festival Internacional de Cine de Giffoni, Italia. Lo distribuye la Agencia Audiovisual Freak y de su mano tendrá su recorrido por festivales nacionales e internacionales donde el trabajo de los jóvenes de la escuela será visible. En este aspecto es bonito preguntarse también por el impacto que el trabajo de los alumnos y alumnas de Dentro Cine va a tener en el público que vea su película. Su trabajo los empodera a ellos pero en gran medida también a la parte de la sociedad a la que le llega el mensaje que construyen en sus películas, una oportunidad para acercarse algo más a la comprensión de este complejo mundo en el que vivimos.

¿Qué papel juega el talento joven en vuestra escuela ‘Dentro Cine’? El cine es movimiento, son 24 fotogramas por segundo que van creando una ilusión, «una verdad 24 veces por segundo» decía Godard. Cada uno de nuestros alumnos/as tiene 24 posibilidades por segundo de cambio, de acción. Nuestros alumnos/as son pura posibilidad, poseen mucha potencia dramática y capacidades brillantes. Ellos y ellas son nuestros maestros. En la Escuela ponen sus talentos a disposición del grupo. Inician juntos un proceso de resiliencia. Poder compartir y contar sus historias de vida, poder transformarlas en piezas artísticas con otros jóvenes que también lo han tenido complicado en la vida crea sentido en «nosotros mismos» y también ayuda a los demás como espectadores a hacer lo mismo. Es conmovedora la brillantez con la que ejercen su derecho a conectar con el niño interior, su inteligencia radiante de niño, con el entusiasmo ingenuo, la osadía natural, la fe incondicional, con la alegría y el asombro. Se convierten en autores de su propia historia y cambian la forma en que la relatan.

¿Cómo percibís que entidades como la Fundación Banco Sabadell apoyen proyectos como el vuestro, que fomentan el talento joven y dan herramientas a jóvenes sin oportunidades? Juntos encontramos sentido. Es un apoyo necesario e imprescindible que hace real el funcionamiento de la Escuela Dentro Cine. Entidades que apoyan este proyecto social como la Fundación Banco Sabadell son entidades sensibles a los sonidos del corazón. Provocan cambios tangibles y dan la posibilidad a muchos jóvenes de reescribir sus historias de vida recuperando el sentido perdido.

La generosidad con la que nuestros alumnos y alumnas comparten sus historias y su talento contribuye a construir un imaginario más amable del mundo, nos iluminan lugares que habían sido conquistados por la sombra y es necesario recuperar para poder construir un mundo más justo. El apoyo de la Fundación Banco Sabadell se extiende a este territorio, posibilitando la construcción de un relato más auténtico, veraz y necesario de los fenómenos que compartimos con los demás, alejado del ruido actual de los medios de comunicación y las redes sociales, así como de los grandes discursos políticos. Una huella impresa en cada uno de estos jóvenes, que a su vez ellos trasladan al resto de la sociedad a través del cine.